Con el propósito de mejorar la concentración de los estudiantes, recuperar la interacción social en los recreos y frenar casos de acoso escolar o ciberacoso, el concejal de Villavicencio Diego Garay radicó oficialmente un proyecto de acuerdo en el Concejo Municipal que busca prohibir el uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles inteligentes en todas las instituciones educativas oficiales y privadas de la ciudad.

La iniciativa plantea que los dispositivos electrónicos deberán permanecer apagados y guardados durante la jornada académica, estableciendo excepciones únicamente para aquellos casos en los que el uso del equipo sea estrictamente requerido por los docentes con fines pedagógicos y curriculares. Según explicó el cabildante, el exceso de pantallas está generando distracciones masivas, bajo rendimiento académico y afectaciones en la salud mental y las habilidades comunicativas de niños y jóvenes.

El proyecto de acuerdo ha comenzado a generar un intenso debate en la capital del Meta. Por un lado, padres de familia, psicólogos escolares y directivos docentes han respaldado la medida al considerar que fomentará un ambiente escolar más enfocado en el aprendizaje y la convivencia presencial. Por otro lado, algunos sectores han manifestado dudas sobre la viabilidad práctica de su aplicación y la necesidad de garantizar canales de comunicación seguros entre padres e hijos ante emergencias.

En los próximos días, la iniciativa iniciará su trámite oficial en las comisiones correspondientes del Concejo de Villavicencio, donde se debatirá su articulado antes de pasar a su votación definitiva.