Una nueva y peligrosa escalada en el conflicto armado se registró en las últimas horas en el departamento de Norte de Santander, donde una base militar ubicada en la jurisdicción del municipio de Ocaña fue blanco de un atentado terrorista perpetrado con un enjambre de drones cargados con explosivos.

El ataque, atribuido por las autoridades al Ejército de Liberación Nacional (ELN), vulneró los perímetros de seguridad de la instalación castrense mediante el uso coordinado de múltiples vehículos aéreos no tripulados. Los artefactos detonaron de manera simultánea en zonas estratégicas del recinto militar, generando graves daños estructurales, incendios y pánico entre la tropa y los habitantes de la zona rural circundante.

Como saldo preliminar de esta incursión terrorista, el Comando de la Fuerza Pública confirmó el fallecimiento de dos militares, quienes perdieron la vida debido a la gravedad de las heridas ocasionadas por las múltiples detonaciones. Asimismo, varios uniformados más resultaron heridos y están siendo evacuados de emergencia hacia centros asistenciales de mayor complejidad en la región.

Las Fuerzas Militares reforzaron la seguridad en toda la región del Catatumbo y desplegaron equipos antiexplosivos y de inteligencia tecnológica para determinar la trazabilidad de los artefactos, mientras se adelantan las operaciones ofensivas para dar con los responsables de este asalto que enciende las alarmas sobre el uso de nueva tecnología militar por parte de grupos armados ilegales.