Cumpliendo con la ley de transparencia para funcionarios públicos que rige en el país, el presidente Abelardo De La Espriella hizo pública su declaración juramentada de bienes e ingresos y su registro de conflictos de interés al asumir el cargo ejecutivo. El documento, alojado en el sistema del Función Pública, ha generado una intensa oleada de reacciones debido a las llamativas omisiones sobre sus propiedades personales y su estado civil, en contraste con un capital bruto millonario.

Según los datos oficiales presentados ante la administración tributaria, el mandatario reportó un patrimonio bruto de $10.595 millones de pesos y pasivos por $102,7 millones, lo que fija su patrimonio líquido en aproximadamente $10.493 millones. Sin embargo, la distribución de esos activos y los datos personales de la declaración han encendido el debate público.

Inversiones financieras sin bienes inmuebles a su nombre

El aspecto que más cuestionamientos ha suscitado entre analistas y sectores de la oposición es la ausencia absoluta de inmuebles o vehículos a nombre del presidente en el formulario oficial.

De acuerdo con el desglose del reporte financiero, el 97% del patrimonio declarado está concentrado en inversiones e instrumentos financieros (más de $10.272 millones). No obstante, investigaciones periodísticas han señalado previamente la existencia de diversas propiedades vinculadas a sus empresas y firmas de abogados (como De La Espriella Lawyers, Dominio La Espriella y Cosenza), lo que explica por qué no figuran bajo la titularidad directa de su persona natural en la declaración personal de renta.

  • Patrimonio bruto: $10.595.968.000.
  • Inversiones e instrumentos: $10.272.863.000 (concentración del capital).
  • Bienes inmuebles registrados a título personal: $0.
  • Efectivo y equivalentes: $25.990.000.

Sin cónyuge declarada y certificación de aportes de campaña

Otro de los puntos que acaparó la atención mediática según reportes, fue el formulario de conflictos de interés. El mandatario marcó negativamente la casilla referente a cónyuge o compañera permanente, un dato que contrasta con su vida pública ampliamente conocida, aunque corresponde estrictamente a la formalidad técnica y jurídica de lo consignado bajo gravedad de juramento en el formato estandarizado.

«El documento oficial no registra inmuebles ni participación de cónyuge en el registro de conflictos de interés, limitándose a estructurar su patrimonio sobre activos e instrumentos financieros».

Asimismo, el paquete de documentos anexados incluye una certificación contable de la campaña presidencial que confirma que De La Espriella no realizó aportes con recursos propios —ni en dinero ni en especie— a la contienda electoral que lo llevó a la Presidencia de la República. La publicación de estos estados financieros responde a las obligaciones de control ciudadano vigentes en la legislación colombiana desde 2019.