Una masiva reubicación de personal adscrito a la Dirección de Protección y Servicios Especiales (Dipro) sacudió las estructuras internas de la Policía Nacional. Decenas de uniformados que cumplían labores de custodia y seguridad en la Jefatura de Protección Presidencial durante el gobierno del exmandatario Gustavo Petro fueron notificados de su traslado inmediato hacia diferentes departamentos y regiones que enfrentan agudas crisis de orden público.

La orden administrativa contempla el movimiento de personal hacia zonas críticas del país con fuerte presencia de estructuras armadas ilegales, lo que generó amplia discusión en los círculos políticos y gremiales sobre el alcance de esta redistribución operativa tras los cambios en la jefatura del Estado.

Los puntos clave de esta reorganización de personal son los siguientes:

  • Destinos de alta complejidad: Los uniformados fueron reasignados a jurisdicciones con complejos desafíos de seguridad y presencia de grupos criminales, tales como Cauca, Nariño, Norte de Santander, Antioquia, Valle del Cauca, Meta, Caquetá, Chocó y Arauca, entre otras regiones.
  • Ajustes administrativos rutinarios: Voceros institucionales señalaron que este tipo de movimientos y relevos de personal hacen parte de los protocolos regulares de rotación y reorganización interna que se ejecutan habitualmente tras la culminación de un periodo presidencial.
  • Alcance de la directriz: Si bien el documento oficial detalla la salida masiva de operativos desde el esquema de protección a la Jefatura de Estado, no especifica de manera individual las tareas exactas que asumirán en sus nuevos destinos ni descarta futuras modificaciones en los dispositivos de seguridad para exfuncionarios.

La medida se da en un contexto donde el Gobierno nacional busca focalizar capacidades operativas en los territorios más golpeados por la violencia y las economías ilícitas, mientras la institución policial continúa ajustando sus tablas de cargos y personal a nivel nacional.