En una declaración explosiva que ha desatado un verdadero terremoto dentro de la política colombiana, Francia Márquez se despachó contra el entorno y el gobierno del presidente Gustavo Petro al denunciar episodios de exclusión y comportamientos de tinte racista sufridos dentro de la administración pública.

Con la franqueza que la caracteriza, la lidereza afrodescendiente rompió el silencio sobre las profundas diferencias e incomodidades que enfrentó durante su gestión, sacando a la luz episodios que califica de tensionantes e inaceptables dentro del proyecto del Cambio.

«Nos quieren en la foto, pero no en las decisiones»

Márquez dejó al descubierto los duros pasajes de su paso por el poder, asegurando que las expresiones discriminatorias e incomodidades dentro de las propias estructuras gubernamentales fueron una constante.

  • El peso del lenguaje: Al referirse a recientes episodios y términos empleados en el discurso oficial, la dirigente señaló que el uso inadecuado de ciertos lenguajes le causó una profunda indignación: «Para mí, una mujer antirracista, me genera muchas situaciones, me conmueve… a veces las personas hablan y no se dan cuenta», recriminó.
  • Racismo en las instituciones: Márquez advirtió que el prejuicio estructural sigue enquistado en las esferas de decisión pública: «Encontramos racismo dentro del Gobierno», enfatizó.
  • Instrumentalización política: Reiteró el malestar que le causó ver cómo el rol de las mujeres diversas suele reducirse a apariciones simbólicas mientras se invisibiliza su verdadero poder de incidir en las políticas de fondo.

Reacciones y tormenta en redes

Las palabras de Francia Márquez han incendiado el debate político en el país. Sectores de oposición han salido a calificar las denuncias como la prueba inequívoca del desprecio institucional por las agendas étnicas dentro del oficialismo, mientras que seguidores y figuras allegadas al Petrobrascismo han intentado matizar las discrepancias apelando a las complejas dinámicas de gestión de un gobierno diverso.

El testimonio de la lideresa abre un capítulo de abierta tensión y deja al descubierto una grieta de dimensiones históricas en la base que impulsó el proyecto progresista al poder.