Giro total en la Casa de Nariño: el Gobierno implementa férreo cerco a medios y centraliza su vocería

La administración del presidente Abelardo de la Espriella sacudió el tablero político y mediático al fijar una nueva y estricta doctrina de comunicación que restringe drásticamente el acceso de los ministros y funcionarios a los medios de comunicación.
De acuerdo con las directrices impartidas a las oficinas de prensa de las diferentes carteras, se ordenó suspender las ruedas de prensa tradicionales y limitar las entrevistas individuales, bajo la premisa de que toda la narrativa oficial debe emanar exclusivamente de un filtro centralizado en la Presidencia.
Los puntos clave de la directriz oficial:
- Cero autonomía ministerial: Los jefes de cartera y viceministros no podrán dar declaraciones libres ni anunciar programas de alto impacto sin la autorización previa de la Casa de Nariño.
- Vocería única: Los grandes anuncios del Gobierno quedan reservados de forma exclusiva para el presidente Abelardo de la Espriella o voceros designados directamente por su gabinete.
- Revisión de pauta publicitaria: Se ordenó frenar de inmediato los planes de medios y contratos de pauta publicitaria en las entidades para someterlos a una auditoría central.
- Monitoreo de redes: Las cuentas personales de los ministros pierden protagonismo; la información institucional debe publicarse obligatoriamente en los canales oficiales antes de ser replicada de manera individual.
Con este movimiento, el Ejecutivo busca blindar su mensaje institucional y evitar fugas de información o contradicciones internas en el gabinete, desatando de inmediato un pulso nacional sobre el derecho a la información y el libre ejercicio periodístico frente al poder.