En un giro inesperado para la infraestructura y el abastecimiento de la capital del Magdalena, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, confirmó que el proyecto enfocado en la construcción de plantas desalinizadoras para mitigar la histórica crisis de agua en Santa Marta queda oficialmente descartado al carecer de viabilidad técnica.

El anuncio fue divulgado tras una reunión de alto nivel con los mandatarios locales y regionales del departamento. El jefe de Estado fue enfático en señalar que, a pesar de los esfuerzos previos de planeación, la iniciativa concebida no representa una solución idónea ni sostenible bajo los análisis especializados actuales.

«Vamos a replantear el proyecto de abastecimiento de agua para Santa Marta. La plata está en el Confis. Lo de las plantas desalinizadoras no va, porque eso ya técnicamente no es viable. Y yo soy un tipo responsable. Esto es con responsabilidad«, afirmó el mandatario nacional.

El proyecto de las desalinizadoras había alcanzado la categoría de iniciativa de importancia estratégica respaldada bajo el documento CONPES 4159, el cual estimaba inversiones superiores a los $786.000 millones proyectadas para ejecutarse entre 2026 y 2030. No obstante, tras previas alertas de entes de control sobre la contratación y los diseños, la administración actual optó por frenar definitivamente el modelo planteado.

Pese a sepultar la iniciativa de las plantas de desalinización, el Ejecutivo aclaró que los recursos financieros se mantendrán respaldados a través de las instancias presupuestales del Gobierno. El objetivo inmediato será reorientar dichos fondos hacia un esquema alternativo que garantice el suministro definitivo de agua potable para los samarios.