Una grave denuncia por presuntos abusos de autoridad y agresiones físicas sacude al sur del departamento del Meta. Una campesina de la región de La Macarena relató con angustia haber sido víctima de tratos inhumanos por parte de integrantes de la Fuerza Pública, quienes, según su testimonio, la habrían amarrado de manos y pies durante una operación de control en la zona rural.

De acuerdo con el relato entregado por la afectada, los uniformados la habrían sometido a intimidaciones y restricciones ilegales de la libertad bajo señalamientos infundados, vulnerando sus derechos fundamentales en medio de un clima de zozobra para las comunidades rurales. La denuncia ha encendido las alarmas entre las organizaciones defensoras de derechos humanos de la región, que exigen una investigación exhaustiva y urgente por parte de los organismos de control.

Ante la gravedad de los señalamientos, se espera que tanto la Fiscalía General de la Nación como la Procuraduría General de la Nación y las propias inspecciones de las Fuerzas Militares inicien las indagaciones disciplinarias y penales correspondientes para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y garantizar la protección de la población civil en este municipio golpeado históricamente por el conflicto.