La ruptura política entre la exsenadora María Fernanda Cabal y el exrepresentante Miguel Polo Polo escaló a un nuevo nivel de confrontación tras una serie de fuertes señalamientos públicos en redes sociales. En medio del cruce de acusaciones, Polo Polo aseguró que Cabal se refería en círculos privados a la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella —quien resultó ganador de los comicios— bajo la narrativa de que esta se encontraba financiada con “dinero sucio”.

El rifirrafe comenzó cuando aliados de la dirigente política recordaron viejos desacuerdos y calificaron a Polo Polo de «malagradecido» por haber respaldado tempranamente la aspiración presidencial de De la Espriella en lugar de apoyar la precautoria interna de Cabal. Esto desató la respuesta del excongresista, quien decidió romper un silencio de un año para exponer detalles de su distanciamiento con la exsenadora y lanzar graves acusaciones sobre lo que, según él, se comentaba en el entorno de la vallecaucana.

Los puntos centrales de la confrontación política y los señalamientos expuestos son:

  • La acusación sobre los recursos: Polo Polo sostuvo públicamente que la exsenadora cuestionaba la legitimidad de los fondos de la campaña que hoy llevó a la jefatura de Estado a De la Espriella, tildándolos de procedencia dudosa, aunque no presentó pruebas documentales que respalden dicha afirmación.
  • El reproche por deslealtad: El enfrentamiento personal entre ambos figuras de la derecha colombiana arrastra tensiones previas, marcadas por reclutos mutuos sobre ayudas políticas, disputas por curules y procesos judiciales en los que ambos se han señalado recíprocamente de conspiraciones internas.
  • Amenaza de más revelaciones: Tras lanzar los dardos sobre los supuestos comentarios acerca de la financiación electoral, el exrepresentante advirtió que prefiere mantenerse al margen de nuevos ataques, pero insinuó que posee información más grave que prefiere callar por caballerosidad.

Hasta el momento, ni la exsenadora María Fernanda Cabal ni el entorno cercano del actual mandatario se han pronunciado de manera formal sobre esta específica insinuación de «dinero sucio» revelada en el pulso tuitero, el cual deja en evidencia las profundas fracturas que persisten en los sectores de la centroderecha y la derecha del país.