Una declaración del ministro del Interior, Rodrigo Lara, durante un recorrido por las zonas afectadas por el terremoto en Buenaventura desató una fuerte controversia en redes sociales.

Lara explicó que una de las alternativas para acelerar la recuperación de algunas viviendas afectadas consiste en entregar materiales como madera y cemento, mientras las propias comunidades participan en las labores de reparación. “Ellos mismos ponen la mano de obra y arreglan las casas en dos minutos”, afirmó el funcionario.

La frase provocó cuestionamientos entre ciudadanos que consideran que las familias damnificadas, muchas de ellas afectadas directamente por la tragedia, no deberían asumir por su cuenta el trabajo de reconstrucción.

Sin embargo, el Gobierno sostiene que no todas las viviendas recibirán el mismo tipo de intervención. El Ministerio de Vivienda ha planteado realizar diagnósticos técnicos para determinar cuáles estructuras pueden ser reparadas y cuáles requieren reconstrucción completa, además de implementar un banco de materiales y otras ayudas habitacionales.

Durante su visita, Lara también hizo un llamado a empresas privadas y ciudadanos para donar materiales de construcción que permitan atender rápidamente a las familias afectadas.

La propuesta abrió un intenso debate en redes: ¿es una solución rápida para reconstruir las viviendas o significa trasladar parte de la responsabilidad a quienes lo perdieron todo?

La discusión promete crecer mientras el Gobierno avanza en la etapa de reconstrucción y miles de familias esperan soluciones para recuperar sus hogares.