La inconformidad y el malestar social vuelven a encenderse en Villavicencio y el departamento del Meta tras confirmarse que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) no ha concretado el traslado del polémico peaje La Libertad, incumpliendo los compromisos y acuerdos previos que se habían establecido con las comunidades y líderes locales durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro.

La decisión de la entidad vial de mantener la caseta en su ubicación actual ha generado un fuerte rechazo entre los gremios de transportadores, comerciantes y habitantes de la región, quienes argumentan que este cobro castiga severamente la economía local y encarece el costo de vida y el transporte de alimentos hacia la capital metense.

Durante las mesas de concertación pasadas, el Gobierno Nacional había dejado sobre la mesa una hoja de ruta para reubicar el peaje y mitigar el impacto financiero en los bolsillos de los usuarios de este corredor vial. Sin embargo, los retrasos técnicos y jurídicos esgrimidos por la actual administración de la ANI han frenado los avances, dejando los acuerdos en el papel.

Ante este panorama, los sectores sociales y políticos del Meta estudian la posibilidad de convocar a nuevas jornadas de protesta y movilización para exigirle al Gobierno Nacional garantías y el cumplimiento irrestricto de lo pactado, advirtiendo que no permitirán que la promesa quede en el olvido.