¡TRAICIÓN A SANTANDER! Abelardo De La Espriella echa para atrás la protección de Santurbán y abre la puerta a la mega minería en el páramo

En una decisión que ha desatado una verdadera ola de indignación popular y que califica como la primera gran traición a sus promesas de campaña, el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella asestó un golpe fulminante a la conservación ambiental: el Ministerio de Ambiente derogó formalmente la norma que protegía cerca de 1.500 hectáreas clave de ecosistema en la quebrada La Baja (Santander), dejando sin blindaje ecológico al páramo de Santurbán.
La explosiva medida abre de par en par las puertas para el avance de megaproyectos mineros extractivos de multinacionales en la zona, encendiendo las alarmas de más de dos millones de bumangueses y habitantes de Santander que dependen de esta fuente hídrica para su abastecimiento de agua potable.
El «golpe de gracia» que desmonta el blindaje ambiental
A través de la Resolución 1037 firmada por el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, la nueva administración decidió revocar de un plumazo la restricción que impedía la exploración y explotación minera a gran escala en el municipio de California.
- Camino libre a las multinacionales: La revocatoria beneficia directamente las pretensiones del megaproyecto Soto Norte de la multinacional Aris Mining, cuestionado fuertemente por ambientalistas debido al riesgo inminente de contaminación de los acuíferos.
- Indignación y acusaciones de oportunismo: El Comité en Defensa de Santurbán y múltiples plataformas sociales denunciaron que la medida fue firmada «a traición» mientras el país permanece concentrado en atender la emergencia nacional por el reciente terremoto.
- Argumentos oficiales: Desde el Ministerio se defienden alegando supuestas fallas de trámite de la administración anterior y prometiendo que realizarán una «nueva evaluación basada en ciencia», argumentos que no calman los ánimos en Santander.
Bucaramanga en pie de lucha y zozobra por el agua
Bucaramanga, que históricamente ha sido un bastión electoral de la derecha pero ha defendido con uñas y dientes el agua sobre la minería, se declaró en estado de alerta máxima. Organizaciones sociales y ambientales ya anunciaron que interpondrán acciones jurídicas de urgencia ante las altas cortes y convocarán a masivas movilizaciones de protesta social bajo la consigna: «El agua y el futuro de Santurbán no se venden, se defienden».
La repentina voltereta del presidente De La Espriella marca el inicio de uno de los choques políticos y ambientales más feroces de su recién comenzado mandato, desatando la rabia de miles de ciudadanos que confiaron en su discurso y hoy ven amenazada el agua de sus hogares.
